El FC Barcelona anunció su desvinculación oficial del proyecto de la Superliga europea, competición impulsada en 2021 por un grupo de grandes clubes del continente y liderada por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.
En un escueto comunicado de apenas una frase, el club azulgrana informó que “ha notificado formalmente a la European Super League Company y a los clubes que han formado parte de ella su desvinculación del proyecto de la Superliga europea”, sin ofrecer detalles sobre los motivos de la decisión ni sobre las conversaciones previas con los promotores de la iniciativa. Con esta salida, el Barça se suma a la renuncia que ya había hecho Juventus en 2023 y deja al Real Madrid como único gran defensor visible de la competición alternativa a la UEFA.
Según medios deportivos españoles, la decisión llega tras meses de acercamiento del club catalán a la UEFA y en un contexto de fuerte desgaste institucional y económico, marcado por el llamado “caso Negreira” y las necesidades financieras del Barça. Mundo Deportivo y otros portales señalan que la ruptura no conllevará penalización económica para la entidad, pese a que en su momento se llegó a especular con posibles sanciones que podrían rondar los 300 millones de euros.
El proyecto de la Superliga, presentado en abril de 2021 con doce clubes fundadores, pretendía instaurar una competición semiprivada al margen del actual formato de la Liga de Campeones, pero se vio pronto cuestionado por federaciones, ligas, hinchadas y gobiernos europeos. Aunque recientes resoluciones judiciales en España apuntaron a abusos de posición dominante por parte de UEFA y FIFA al bloquear competidores, los tribunales no llegaron a avalar el modelo de la Superliga ni a garantizarle vía libre.
La salida del Barcelona supone un duro golpe al proyecto de Florentino Pérez, que pierde a uno de sus socios estratégicos históricos y ve más difícil la viabilidad comercial y deportiva de una competición ya muy debilitada. En paralelo, la dirección azulgrana busca reforzar sus relaciones con los organismos tradicionales del fútbol europeo, en un momento clave para la reconstrucción deportiva y financiera del club.
