La FIFA corrigió una grave vulnerabilidad informática que, de haber sido explotada por ciberdelincuentes, habría permitido intervenir las retransmisiones oficiales de los partidos del Mundial 2026, incluyendo la posibilidad de insertar videos ajenos a la señal original o modificar información mostrada en tiempo real.
El problema fue descubierto por una investigadora de ciberseguridad identificada como “BobDaHacker”, quien aseguró haber obtenido acceso a sistemas internos de la FIFA tras registrarse como agente de jugadores y aprovechar una falla en una API que no verificaba correctamente los permisos de acceso.
Según la investigación, la vulnerabilidad otorgaba acceso al panel de control de las transmisiones en vivo del Mundial, desde donde era posible visualizar todas las cámaras disponibles y manipular diversos elementos de la señal internacional. Entre los riesgos potenciales figuraban la inserción de contenido no autorizado, la alteración de estadísticas en tiempo real e incluso el acceso a archivos internos almacenados en la nube de la organización.
La especialista afirmó que un atacante podría haber tomado el control simultáneo de múltiples cámaras durante los encuentros, comprometiendo la emisión televisiva seguida por millones de espectadores alrededor del mundo.
Tras recibir el reporte, la FIFA solucionó el fallo en cuestión de horas. Sin embargo, según la investigadora, el organismo no respondió directamente a su advertencia ni reconoció oficialmente el descubrimiento de la vulnerabilidad.
El incidente vuelve a poner sobre la mesa la importancia de reforzar la seguridad de las infraestructuras tecnológicas que sustentan los grandes eventos deportivos internacionales, donde una brecha de este tipo podría tener consecuencias globales.

