Un grupo de investigadores australianos ha desarrollado una innovadora herramienta basada en inteligencia artificial capaz de detectar caballitos de mar, aletas de tiburón y pepinos de mar ocultos en equipajes y paquetes, una tecnología que podría convertirse en un nuevo aliado contra el tráfico ilegal de fauna marina.
El sistema utiliza escáneres de rayos X tridimensionales, similares a los empleados en aeropuertos, combinados con algoritmos de aprendizaje automático entrenados para reconocer especies marinas frecuentemente traficadas. Durante las pruebas, la tecnología alcanzó una precisión general cercana al 92 %, identificando con éxito la mayoría de los ejemplares ocultos en maletas y envíos postales.
La investigación fue liderada por especialistas de la Macquarie University y la UNSW Sydney, quienes crearon una biblioteca de imágenes a partir de escaneos tridimensionales de especímenes reales, incluidos ejemplares decomisados en operaciones contra el tráfico ilegal.
Cómo funciona la tecnología
Los científicos realizaron casi 300 escaneos de muestras de caballitos de mar, aletas de tiburón y pepinos de mar. Posteriormente, entrenaron una red neuronal para reconocer estos objetos incluso cuando estaban escondidos entre ropa, envueltos en papel metálico o ocultos dentro de juguetes, tácticas utilizadas habitualmente por los traficantes.
Los resultados fueron especialmente prometedores: el sistema logró detectar aproximadamente el 96 % de los caballitos de mar, el 95 % de las aletas de tiburón y el 86 % de los pepinos de mar sometidos a prueba.
Un negocio ilegal multimillonario
El tráfico de vida silvestre marina mueve miles de millones de dólares cada año y representa una amenaza creciente para numerosas especies. Los caballitos de mar, por ejemplo, son objeto de comercio ilegal para su uso en medicina tradicional, ornamentación y coleccionismo.
Datos recientes indican que cerca de cinco millones de caballitos de mar de contrabando fueron decomisados en distintos países durante una década, aunque los expertos creen que esa cifra representa solo una pequeña parte del comercio ilegal real.
Complemento para los agentes de control
Los investigadores subrayan que la inteligencia artificial no reemplazará a los inspectores humanos ni a los perros detectores utilizados en aeropuertos y aduanas. Su función será actuar como una herramienta adicional que permita identificar equipajes sospechosos con mayor rapidez y eficiencia.
La expectativa es que, con nuevas bases de datos y más entrenamiento, el sistema pueda ampliarse para reconocer otras especies traficadas y reforzar la lucha internacional contra uno de los delitos ambientales más lucrativos del mundo.

