La Policía Nacional del Perú (PNP) asestó un duro golpe al crimen organizado tras incautar 1025 teléfonos celulares y 476 chips de presunta procedencia ilícita durante un megaoperativo ejecutado en el centro comercial Mesa Redonda, ubicado en el Cercado de Lima. La intervención, realizada por 150 efectivos de la División de Seguridad de Servicios Esenciales y Entidades Públicas de la Dirección de la Policía Fiscal, logró intervenir 23 puestos comerciales dedicados al almacenamiento y venta ilegal de dispositivos para neutralizar la logística de bandas dedicadas a la extorsión. Despliegue fiscal e incautación de mercadería en Mesa Redonda La acción policial se activó tras recopilar información de inteligencia sobre el tráfico de equipos móviles y accesorios fraguados en el conocido emporio limeño.
Durante el registro de los 23 stands, los agentes confiscaron más de un millar de smartphones, cientos de líneas móviles activas y seis sacos repletos de accesorios como audífonos, AirPods, cargadores y carcasas que vulneraban derechos de marcas e imágenes protegidas. Según el reporte preliminar de las autoridades, el valor comercial de todo el material incautado asciende a aproximadamente 2 millones de soles. Detenidos y cargos afrontados El megaoperativo finalizó con la captura en flagrancia de tres personas vinculadas a la comercialización de estos productos: Juan Atoc Galarza (22), César Huerta Canqui (55) y Luis Chinchayán Chinchayán (46).
Los sospechosos fueron puestos de inmediato a disposición de las autoridades competentes y enfrentan investigaciones por la presunta comisión de los delitos de receptación, delitos contra la propiedad industrial, contra la propiedad intelectual y contrabando. Las diligencias continúan para determinar las redes de distribución que abastecían a estos locales. Estrategia contra la logística criminal Esta intervención forma parte de la estrategia integral que impulsa el Ministerio del Interior para cercar las operaciones de los grupos delictivos que utilizan dispositivos ilícitos como herramientas para extorsionar a ciudadanos y comerciantes. A través del fortalecimiento de las labores de inteligencia de la PNP, el Ejecutivo busca reducir sustancialmente los espacios de impunidad dentro del comercio informal, frenar el tráfico de bienes robados o de contrabando y resguardar la seguridad y el orden interno en la capital.

