El Ministerio de Transportes y Comunicaciones presentó 178 equipos de telecomunicaciones decomisados durante operativos realizados en ocho establecimientos penitenciarios del país, como parte de las acciones para combatir servicios ilegales de internet y telefonía que pueden facilitar actividades delictivas desde las cárceles.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) informó que los equipos fueron incautados durante 15 intervenciones de fiscalización, desarrolladas conjuntamente con otras instituciones del Estado.
El titular del sector, José Tangherlini, explicó que los dispositivos estaban destinados principalmente a la transmisión irregular de servicios de internet y voz, por lo que representaban un riesgo para los mecanismos de seguridad implementados en los centros penitenciarios.
Las intervenciones alcanzaron los establecimientos penitenciarios de Sarita Colonia, en el Callao; Huacariz, en Cajamarca; Tambopata, en Madre de Dios; Pocollay, en Tacna; Picsi, en Lambayeque; Aucallama, en Huaral; Chimbote, en Áncash; y Miguel Castro Castro, en San Juan de Lurigancho.
El MTC anunció que incrementará la cantidad de operativos mediante el Viceministerio de Comunicaciones y que evalúa incorporar equipos de mayor tecnología para fortalecer la detección de instalaciones clandestinas y servicios prohibidos.
Las autoridades buscan impedir que señales externas de telecomunicaciones permitan a internos acceder ilegalmente a internet o realizar llamadas que puedan ser utilizadas para coordinar extorsiones y otras actividades criminales.
El Ministerio de Justicia también participa en esta estrategia. Durante septiembre, el Instituto Nacional Penitenciario realizó más de 980 requisas a nivel nacional, en las que se decomisaron 237 teléfonos celulares, más de mil armas blancas, cerca de cuatro kilos de sustancias prohibidas y 38 antenas clandestinas.
Las autoridades señalaron que las operaciones continuarán como parte de las medidas destinadas a identificar los puntos vulnerables del sistema penitenciario y restringir las comunicaciones ilegales provenientes de las cárceles.

