La nave de defensa planetaria Ramses, desarrollada por la Agencia Espacial Europea (ESA) junto con la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), fue encendida por primera vez, un paso decisivo de cara a su lanzamiento previsto para 2028.
La misión Ramses alcanzó un importante hito tecnológico después de que sus principales sistemas electrónicos fueran activados de manera conjunta por primera vez durante el proceso de construcción de la nave.
El encendido se realizó en las instalaciones de OHB Italia, en Milán, donde actualmente se ensambla el módulo central que contiene los principales componentes electrónicos del vehículo espacial.
Hasta ahora, las distintas unidades habían sido probadas de manera individual. La nueva prueba permitió suministrar energía simultáneamente al ordenador de a bordo y a varios subsistemas integrados, comprobando que pueden comunicarse y funcionar correctamente como un conjunto.
Entre los componentes activados figuran la memoria destinada al almacenamiento de los datos científicos, el sistema encargado de distribuir la energía eléctrica y varias unidades que convertirán la información procedente de los instrumentos en datos digitales.
Ramses tiene un calendario especialmente exigente. La nave deberá ser lanzada en la primavera de 2028 para alcanzar al asteroide Apophis antes de su extraordinario acercamiento a la Tierra previsto para el 13 de abril de 2029.
Apophis, de aproximadamente 375 metros de diámetro, pasará a unos 32.000 kilómetros de la superficie terrestre, una distancia inferior a la órbita de numerosos satélites geoestacionarios. Los cálculos actuales descartan que el asteroide represente peligro de impacto durante ese encuentro.
La misión estudiará su forma, superficie, rotación, estructura interna y las modificaciones que pueda experimentar como consecuencia de las fuerzas gravitatorias de la Tierra durante su aproximación.
El objetivo científico permitirá comprender mejor cómo reaccionan los asteroides ante fuerzas externas y obtener información que podría resultar fundamental para futuras estrategias destinadas a desviar objetos que eventualmente representen una amenaza para nuestro planeta.
Para acelerar su construcción, Ramses está siendo ensamblada simultáneamente en diferentes instalaciones europeas. Mientras el módulo central toma forma en Italia, el sistema de propulsión se prepara en Alemania.
Ambas partes serán posteriormente integradas en el centro tecnológico ESTEC de la ESA, en Países Bajos, donde la nave será sometida a pruebas de vacío térmico y simulaciones completas destinadas a reproducir las condiciones que encontrará durante el lanzamiento y su viaje por el espacio.
Ramses viajará acompañada por dos pequeños satélites CubeSat y está previsto que sea lanzada mediante un cohete japonés H3.

