El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, reiteró su llamado a construir un amplio consenso nacional y político como mecanismo para enfrentar la crisis institucional, económica y social que atraviesa el país.
Durante recientes declaraciones públicas, Sánchez sostuvo que el Perú necesita acuerdos entre todas las fuerzas políticas, sociales y económicas para impulsar reformas estructurales y recuperar la estabilidad democrática.
“No hay otra forma”, afirma
El aspirante presidencial señaló que los cambios que propone no pueden depender únicamente de mayorías parlamentarias, sino de un pacto nacional más amplio que involucre a diversos sectores de la sociedad.
“No hay otra forma”, expresó al referirse a la necesidad de alcanzar consensos para avanzar en reformas políticas y del Estado.
Asimismo, cuestionó el debilitamiento del sistema de partidos y advirtió que la fragmentación política ha generado problemas de representación y gobernabilidad en el país.
Acercamientos políticos
Sánchez confirmó además acercamientos con agrupaciones políticas y profesionales independientes con el objetivo de construir alianzas de cara a una eventual segunda vuelta presidencial.
Según indicó, la intención es conformar un gobierno basado en acuerdos mínimos relacionados con estabilidad económica, inclusión social y fortalecimiento institucional.
Debate sobre nueva Constitución
El candidato también volvió a defender la posibilidad de impulsar una nueva Constitución mediante mecanismos democráticos y diálogo social, una de las principales banderas de su campaña electoral.
No obstante, sus propuestas generan preocupación en algunos sectores empresariales e inversionistas debido a planteamientos relacionados con cambios en contratos de explotación de recursos naturales y mayor intervención estatal en áreas estratégicas.
Campaña marcada por polarización
La campaña presidencial peruana continúa desarrollándose en un ambiente de fuerte polarización política entre Sánchez y la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori.
Analistas consideran que ambos candidatos buscan moderar su imagen ante un electorado cansado de la crisis política, los constantes cambios de gobierno y la confrontación institucional de los últimos años.

