El caso de los televisores inteligentes de LG ha puesto el foco sobre una práctica extendida en la industria: el Reconocimiento Automático de Contenido (ACR), una tecnología capaz de identificar qué contenido está viendo el usuario y generar información utilizada para análisis de audiencia y publicidad.
Una investigación reciente sobre televisores LG generó cuestionamientos después de detectar recopilación de información relacionada con dispositivos conectados, redes y contenido reproducido. LG rechazó las acusaciones de que sus televisores graben continuamente las conversaciones y sostuvo que determinadas funciones requieren autorización del usuario.
La propia compañía reconoce que el ACR puede utilizar información sobre lo que se ve para segmentación de audiencias y análisis de hábitos de visualización. En determinados mercados, esos datos pueden compartirse con LG Ad Solutions y, bajo determinados acuerdos y consentimientos, utilizarse para publicidad personalizada.
El ACR no es exclusivo de LG. La tecnología está presente, con diferentes nombres y modalidades, en numerosos fabricantes de Smart TV. El modelo de negocio consiste en convertir los datos sobre hábitos de consumo audiovisual en información útil para anunciantes y empresas de medición.
LG afirma que el ACR es opcional y que puede desactivarse desde la configuración del televisor. La compañía también sostiene que esta función no recopila capturas de pantalla ni grabaciones de video.

