La minería peruana avanza hacia un modelo cada vez más digital, en el que la conectividad, el análisis de datos, la automatización y la inteligencia artificial comienzan a ocupar un papel central en las operaciones. Especialistas señalan que esta transformación busca mejorar la eficiencia, anticipar fallas y reducir la exposición de los trabajadores a situaciones de riesgo.
Tecnologías como las redes LTE y 5G, sensores, sistemas de monitoreo en tiempo real y herramientas de inteligencia artificial permiten integrar maquinaria, vehículos y otros equipos para tomar decisiones con mayor rapidez. En la mina Morococha, por ejemplo, ya opera un sistema que permite controlar equipos subterráneos de manera remota desde una sala ubicada en superficie.
La digitalización también tiene aplicaciones ambientales. El uso de sensores e Internet de las Cosas permite monitorear variables energéticas y operativas y mejorar la gestión de recursos. Sin embargo, expertos advierten que la adopción tecnológica enfrenta desafíos como la infraestructura digital, la calidad de los datos, la ciberseguridad y la capacitación del personal.
El Ministerio de Energía y Minas ha señalado que la incorporación de tecnología forma parte de la evolución de la minería peruana hacia operaciones más modernas, competitivas y sostenibles.

