Un nuevo compuesto oral en desarrollo por investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza) ha mostrado en estudios iniciales en humanos que puede reducir los niveles de triglicéridos en sangre hasta en un 38% sin alterar las vías protectoras del colesterol HDL, conocido como “colesterol bueno”. Este avance podría tener un impacto positivo en la prevención de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y pancreatitis relacionadas con altos niveles de grasa en sangre.
El fármaco, probado por vía oral, actúa de forma específica sobre los mecanismos metabólicos que elevan los triglicéridos sin interferir en la función de las lipoproteínas que ayudan a proteger el corazón. Los investigadores consideran que este enfoque ofrece una ventaja sobre tratamientos tradicionales que pueden influir también en otros tipos de lípidos.
Los resultados, aunque prometedores, proceden de fases tempranas de investigación y aún deberán confirmarse con estudios clínicos más amplios y prolongados para evaluar su eficacia y seguridad a largo plazo.
