El gobierno de Irán afirmó que el fin del actual conflicto en Medio Oriente dependerá del pago de indemnizaciones y de garantías internacionales firmes por parte de Estados Unidos y Israel, con el objetivo de evitar nuevas agresiones militares contra territorio iraní.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian señaló que la única forma de poner fin a la guerra es que Washington y Tel Aviv reconozcan los “derechos legítimos” de su país, compensen los daños provocados por los ataques recientes y ofrezcan compromisos internacionales que garanticen que no se repetirán ofensivas en el futuro.
El conflicto se intensificó tras la ofensiva militar lanzada el 28 de febrero, cuando fuerzas de Estados Unidos e Israel atacaron objetivos en territorio iraní. Desde entonces se han registrado intercambios de ataques y una creciente tensión regional que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
Pezeshkian aseguró que su país mantiene un “compromiso con la paz en la región”, aunque insistió en que cualquier acuerdo debe incluir garantías de seguridad sólidas. Según Teherán, aceptar un alto el fuego sin compromisos formales podría permitir nuevas operaciones militares contra Irán en el futuro.
En medio de la escalada, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, expresó su respaldo a una solución política del conflicto y sostuvo contactos diplomáticos para explorar una salida negociada que permita reducir la tensión en la región.
Mientras continúan los combates y las negociaciones indirectas, el escenario en Medio Oriente sigue marcado por la incertidumbre sobre la posibilidad de una tregua o una ampliación del conflicto.

