Un estudio reciente ha revelado que las marcas de uso en los dientes humanos prehistóricos pueden ofrecer pistas sobre cómo se construían las identidades de género en sociedades antiguas.
La investigación, basada en el análisis microscópico de piezas dentales halladas en yacimientos arqueológicos, identificó patrones diferenciados de desgaste entre individuos, asociados a las actividades que realizaban en su vida cotidiana.
Según los especialistas, estas marcas no solo reflejan hábitos alimenticios, sino también el uso de los dientes como herramientas, lo que permite inferir divisiones del trabajo por género en determinadas comunidades prehistóricas.
Por ejemplo, algunos grupos presentaban desgastes específicos vinculados a tareas como el procesamiento de fibras, pieles o materiales vegetales, actividades que, de acuerdo con los hallazgos, habrían estado distribuidas de forma diferenciada entre hombres y mujeres.
Los investigadores destacan que estos resultados cuestionan la visión tradicional de roles rígidos en la Prehistoria, sugiriendo que las identidades de género eran más complejas y dinámicas de lo que se pensaba.
Asimismo, el estudio subraya la importancia de la bioarqueología como herramienta para comprender aspectos sociales del pasado, más allá de los restos materiales visibles.
Este tipo de análisis permite reconstruir no solo cómo vivían las sociedades antiguas, sino también cómo se organizaban y se definían a sí mismas, aportando nuevas perspectivas sobre la evolución cultural de la humanidad.

