Un conjunto de investigaciones periodísticas y judiciales internacionales reveló nuevas irregularidades en el manejo de las reservas de oro del Banco Central de Venezuela (BCV), en medio de la prolongada crisis económica que atraviesa el país.
De acuerdo con los reportes difundidos este 16 de marzo de 2026, las reservas de oro venezolanas habrían disminuido de forma drástica en los últimos años, pasando de aproximadamente 366 toneladas en 2013 a cerca de 53 toneladas en la actualidad, pese a la actividad minera registrada en el Arco Minero del Orinoco.
Las investigaciones señalan que parte del metal precioso fue exportado a países como Turquía, Irán, Rusia y Emiratos Árabes Unidos mediante operaciones comerciales que incluían intercambios por alimentos y combustible, en un contexto de sanciones internacionales y restricciones financieras.
Según los reportes, estas transacciones habrían sido canalizadas a través de empresas vinculadas a redes comerciales relacionadas con el empresario Alex Saab, señalado en diversas investigaciones como intermediario en operaciones del Estado venezolano. Algunas refinerías extranjeras procesaron el oro, aunque en varios casos no existen registros claros de su retorno al país.
Las revelaciones se producen en un escenario económico complejo para Venezuela, caracterizado por inflación elevada y dificultades estructurales para estabilizar la economía. Informes recientes indican que el país continúa enfrentando fuertes presiones inflacionarias y una reducción sostenida del poder adquisitivo de la población.

