El arzobispo de Lima, Carlos Castillo, cuestionó duramente al Ejército del Perú por su presunta responsabilidad en la muerte de civiles en la región de Huancavelica, señalando que “no cumplieron con su deber y mataron”.
Durante una homilía, el cardenal expresó su preocupación por los hechos y lamentó la pérdida de vidas inocentes, exigiendo que se esclarezcan las circunstancias de lo ocurrido y se determinen responsabilidades. Sus declaraciones se producen en medio de la indignación generada por el presunto operativo militar que habría terminado en una masacre.
Castillo hizo un llamado a las autoridades para que se realice una investigación transparente e independiente, subrayando la necesidad de garantizar justicia para las víctimas y sus familias. Asimismo, instó a que las fuerzas del orden actúen dentro del marco de la ley y con respeto a los derechos humanos.
El pronunciamiento del líder de la Iglesia católica en Lima ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza en zonas rurales del país, así como sobre los protocolos de actuación del Ejército en contextos de conflicto o intervención.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido una versión definitiva de los hechos, mientras organismos de derechos humanos han solicitado una investigación exhaustiva para esclarecer lo sucedido en Huancavelica.

