El expresidente endurece su retórica y amenaza con una respuesta militar «definitiva» ante el posible bloqueo del flujo petrolero en el Estrecho de Ormuz.
El escenario geopolítico en Oriente Medio ha entrado en una fase de «alerta roja». Donald Trump ha elevado el tono de confrontación a niveles sin precedentes al advertir que Irán podría ser «borrado del mapa» si decide escalar la crisis en el Estrecho de Ormuz, el punto más sensible para la economía energética global.
La crisis se ha intensificado tras los informes de inteligencia que señalan maniobras hostiles por parte de la Armada de la Guardia Revolucionaria Iraní. Trump, en una declaración que ha sacudido las cancillerías internacionales, dejó claro que cualquier interrupción del tráfico comercial o ataque a activos estadounidenses tendrá consecuencias existenciales para el régimen de Teherán.
«Si Irán comete el error de cerrar el Estrecho o atacar a nuestra gente, la respuesta no será proporcional, será final», indicaron fuentes cercanas al equipo de seguridad nacional del candidato republicano.
Impacto inmediato en la economía y seguridad
El eco de estas palabras ya se siente en los mercados internacionales:
- Petróleo al alza: El barril de crudo Brent ha registrado un repunte inmediato ante el temor de un conflicto abierto.
- Despliegue militar: El Pentágono ha reforzado la vigilancia aérea en la zona, mientras que aliados regionales como Israel han elevado su estado de preparación.
Analistas internacionales debaten si esta retórica es una estrategia de «máxima presión» para forzar a Irán a volver a la mesa de negociaciones bajo condiciones estadounidenses, o si realmente estamos ante el diseño de un plan de intervención militar a gran escala. Por su parte, el gobierno iraní ha calificado las amenazas como «propaganda bélica», aunque ha mantenido sus ejercicios navales en la zona.
El Estrecho de Ormuz es el cuello de botella por el que transita casi el 20% del consumo mundial de petróleo. Un cierre del paso o una guerra abierta no solo redibujaría el mapa político de la región, sino que podría sumir a la economía global en una recesión profunda.

