El Gobierno de Pakistán anunció este domingo que está dispuesto a acoger contactos diplomáticos entre Irán y Estados Unidos en los próximos días, en un gesto que busca impulsar el diálogo entre ambas potencias en medio de crecientes tensiones regionales.
El ministro de Asuntos Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, reveló la propuesta durante una conferencia de prensa en Islamabad, destacando la neutralidad de su país como un factor clave para facilitar estas reuniones. «Pakistán está listo para hospedar conversaciones preliminares entre representantes de Irán y EE.UU. en los próximos días, si las partes lo consideran oportuno», afirmó Dar, según reportes de la agencia estatal APP y medios locales como Dawn.
La iniciativa surge en un contexto de escalada en Oriente Medio, marcado por el reciente intercambio de ataques entre Israel e Irán, así como sanciones estadounidenses renovadas contra Teherán por su programa nuclear. Fuentes diplomáticas paquistaníes indicaron que la oferta fue coordinada con aliados regionales y responde a llamados internacionales por desescalada, incluyendo declaraciones de la ONU y la Unión Europea.
Irán ha mantenido una postura cautelosa ante diálogos directos con Washington desde la ruptura del acuerdo nuclear JCPOA en 2018, pero ha expresado apertura a mediaciones de terceros países neutrales como Pakistán, con el que comparte frontera y lazos históricos. Por su parte, EE.UU., bajo la administración actual, no ha emitido una respuesta inmediata, aunque el Departamento de Estado ha enfatizado en comunicados recientes la importancia de canales indirectos para reducir tensiones.
Analistas regionales ven en esta propuesta una oportunidad para Pakistán de posicionarse como actor clave en la diplomacia del Golfo Pérsico, fortaleciendo su influencia más allá de sus fronteras. «Es un movimiento estratégico que podría abrir puertas a avances inesperados», comentó el experto en relaciones internacionales Ahmed Rashid en una entrevista con Al Jazeera.
Hasta el momento, ni Irán ni EE.UU. han confirmado participación, pero el anuncio ha generado expectativas en círculos diplomáticos de la región.

