El violento ataque criminal contra la cevichería «Fran y Fran» causó severos daños materiales en la fachada y mantiene en zozobra a los comerciantes de la zona. En lo que va del año se registran más de 120 atentados en la región.
La delincuencia y la extorsión continúan golpeando con fuerza al norte del país. En horas de la madrugada, un sujeto desató el pánico colectivo al hacer detonar un artefacto explosivo de gran potencia en el frontis del conocido restaurante y cevichería «Fran y Fran», ubicado en la intersección de las calles Arica y Piura, en pleno centro de Tumbes.
Cámaras de seguridad de la zona captaron el preciso momento en que un delincuente encapuchado merodeó el establecimiento en tres oportunidades para cerciorarse de no ser visto. Tras constatar la total soledad de la noche, se acercó a la puerta principal, encendió la mecha de un cartucho de dinamita, lo abandonó en el lugar y huyó corriendo hacia una motocicleta que lo esperaba a pocos metros.
A pesar de que un vecino que presenció la escena intentó dar la voz de alarma a gritos para alertar a los propietarios, la detonación ocurrió segundos después. La fuerte onda expansiva destrozó los acabados del negocio, rompió ventanas y provocó que los residentes locales despertaran aterrados por el estruendo que remeció varias cuadras a la redonda.
Exigen pago de cupo De acuerdo con las primeras investigaciones de la Policía Nacional del Perú (PNP) y el testimonio del dueño del establecimiento, las amenazas criminales iniciaron hace casi un mes. Una banda de extorsionadores le venía exigiendo el pago de un «cupo de seguridad» de 15,000 soles a cambio de no atentar contra su vida ni la infraestructura de su local.
«Como todo ciudadano responsable, procedí a poner denuncias consecutivas en la comisaría. La policía estuvo patrullando, pero los delincuentes buscaron el momento oportuno en que se retiraron para colocar la dinamita», manifestó consternado el empresario afectado, quien debido al constante peligro evalúa evacuar a su familia hacia Lima.
Cifras alarmantes Efectivos de la PNP y peritos especializados llegaron al sector para acordonar la escena, recoger los restos del aparato explosivo e iniciar las pericias correspondientes para identificar a los responsables.
Los gremios de comerciantes locales alzaron su voz de protesta exigiendo una estrategia urgente ante la ola de inseguridad. Según estadísticas policiales de la región fronteriza, en lo que va del año ya se han reportado cerca de 120 atentados con explosivos dirigidos a viviendas y locales comerciales, promediando prácticamente un ataque diario en Tumbes.

