El actor y candidato político Carlos Álvarez denunció la existencia de presuntos “grupos de ataque” que estarían intentando perjudicar su candidatura mediante la difusión de contenido manipulado en redes sociales.
Según explicó, estas acciones incluyen la circulación de un supuesto “ampay” en el que aparece besando a un hombre, material que —aseguró— ha sido alterado con la finalidad de desacreditarlo públicamente.
Álvarez calificó estos hechos como parte de una campaña de guerra sucia en el contexto electoral, y advirtió que se trataría de una estrategia deliberada para afectar su imagen ante el electorado.
El candidato no descartó emprender acciones legales contra los responsables de la difusión de este contenido, al considerar que se estaría vulnerando su derecho al honor y a la imagen.
El caso ha generado reacciones en el ámbito político, reabriendo el debate sobre el uso de desinformación y ataques digitales durante campañas electorales, así como la necesidad de reforzar mecanismos de control frente a este tipo de prácticas.
Las autoridades no se han pronunciado hasta el momento, mientras el episodio se suma a las tensiones propias del proceso electoral en curso.

