El candidato presidencial Roberto Sánchez criticó públicamente al exministro Jorge Nieto luego de que este anunciará que emitirá un voto viciado en la segunda vuelta electoral entre Juntos por el Perú y Fuerza Popular.
Sánchez cuestionó la posición del exfuncionario y señaló que, frente al actual escenario político, corresponde asumir una postura clara y responsable ante el país.
“Está grandecito para asumir responsabilidad”
Durante declaraciones a medios locales, Sánchez afirmó que Jorge Nieto “está grandecito para asumir responsabilidad”, en referencia a la decisión del exministro de no respaldar a ninguna de las dos candidaturas en disputa.
El candidato izquierdista sostuvo que el país atraviesa un momento decisivo y consideró que figuras políticas con experiencia deberían contribuir al fortalecimiento democrático mediante posiciones definidas.
Jorge Nieto anunció voto viciado
Horas antes, Jorge Nieto había informado públicamente que optará por viciar su voto al considerar que ninguna de las candidaturas representa una alternativa adecuada para resolver la crisis política nacional.
El exministro argumentó que tanto Fuerza Popular como Juntos por el Perú mantienen propuestas y antecedentes que generan preocupación sobre gobernabilidad e institucionalidad.
Debate sobre el voto crítico
Las declaraciones de Nieto reactivaron el debate sobre el voto en blanco y el voto viciado en medio de una campaña marcada por fuerte polarización política.
Diversos sectores ciudadanos han expresado desencanto con las opciones presidenciales que disputan la segunda vuelta, mientras otros consideran que el contexto obliga a tomar una posición definida.
Campaña entra en fase decisiva
La confrontación entre las candidaturas de Keiko Fujimori y Roberto Sánchez continúa intensificándose a pocos días de la jornada electoral.
Ambos comandos buscan captar votos indecisos y atraer el respaldo de sectores moderados en un escenario donde las encuestas muestran diferencias estrechas.
Clima político tenso
Analistas advierten que el elevado nivel de confrontación política y la fragmentación del electorado podrían influir significativamente en el resultado final de las elecciones presidenciales 2026.
Mientras tanto, organismos electorales y observadores internacionales continúan haciendo llamados a preservar el respeto institucional y la legitimidad democrática del proceso.

