El expresidente de Bolivia, Evo Morales, elevó este domingo la tensión política en el país al exigir al gobierno del presidente Rodrigo Paz la convocatoria inmediata a nuevas elecciones generales en un plazo de 90 días, en medio de las protestas y bloqueos que afectan distintas regiones bolivianas.
Durante su programa en la radio cocalera Kawsachun Coca, Morales afirmó que el Ejecutivo “tiene dos caminos: militarizar o pacificar”, y sostuvo que la convocatoria electoral sería necesaria “para que no haya muertos ni heridos”. El exmandatario advirtió que una eventual intervención militar para desbloquear carreteras sería una decisión “suicida”.
Bolivia atraviesa una de sus crisis sociales más delicadas de los últimos años. Desde hace casi tres semanas, organizaciones sindicales, campesinas y sectores afines al exgobernante mantienen bloqueos en varias carreteras estratégicas del país, provocando escasez de alimentos, combustibles y medicamentos, especialmente en La Paz.
El gobierno de Rodrigo Paz acusa a Morales de alentar las movilizaciones para desestabilizar la administración y alterar el orden democrático. Las autoridades bolivianas también denunciaron la situación ante la Organización de Estados Americanos (OEA), mientras continúan los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden.
La tensión aumentó aún más luego de reportarse la muerte de un joven durante un operativo policial-militar en la localidad de Calamarca, cerca de La Paz. Organizaciones sociales denunciaron el uso de armas de fuego, aunque el gobierno negó haber utilizado armamento letal.

