Un reciente estudio científico advierte que el consumo frecuente de alimentos ultraprocesados no solo impacta el metabolismo, sino que también acelera la degeneración muscular y aumenta el riesgo de desarrollar artrosis, una de las enfermedades articulares más comunes.
La investigación, liderada por especialistas de la Universidad de California y publicada en la revista Radiology, analizó a más de 600 personas y encontró que quienes consumen mayores cantidades de estos productos presentan una mayor acumulación de grasa dentro de los músculos, especialmente en los muslos.
Este fenómeno, conocido como grasa intramuscular, afecta directamente la calidad del músculo, debilitándolo e interfiriendo en su capacidad de regeneración, incluso en personas con niveles similares de actividad física o ingesta calórica.
Los especialistas advierten que esta alteración muscular tiene consecuencias directas en las articulaciones, ya que la pérdida de fuerza y estabilidad incrementa la carga sobre las rodillas, favoreciendo la aparición o progresión de la artrosis.
El estudio también subraya que este impacto no depende únicamente del exceso de calorías, sino de la baja calidad nutricional de los alimentos ultraprocesados, ricos en azúcares, grasas y aditivos artificiales.
Entre los productos más asociados a estos efectos se encuentran bebidas azucaradas, snacks industriales, comidas listas para consumir y bollería procesada, cuyo consumo ha aumentado significativamente en las últimas décadas.
Los investigadores coinciden en que mejorar la calidad de la dieta, priorizando alimentos frescos y naturales, podría ser clave para preservar la salud muscular y reducir el riesgo de enfermedades articulares a largo plazo.
El hallazgo refuerza la alerta sobre los efectos silenciosos de la alimentación moderna y su impacto directo en la calidad de vida.

