Un grupo de científicos ha identificado una enorme cueva volcánica en el planeta Venus, un hallazgo que podría cambiar la comprensión actual sobre su geología y evolución.
El descubrimiento fue posible gracias al análisis de imágenes de radar obtenidas por la misión Magallanes de la NASA, en las que se detectó una anomalía en la superficie del volcán Nyx Mons. Los investigadores concluyeron que se trata de una especie de “claraboya”, es decir, una abertura que da acceso a un extenso túnel de lava subterráneo.
Según los estudios, la cavidad tendría aproximadamente un kilómetro de ancho, una altura cercana a los 400 metros y una extensión de hasta 45 kilómetros, lo que la convierte en una de las estructuras geológicas más impresionantes detectadas en el sistema solar.
Aunque las condiciones extremas de Venus —con temperaturas superiores a los 400 grados y una atmósfera altamente tóxica— hacen inviable la exploración humana directa, este tipo de formaciones resulta clave para entender la actividad volcánica del planeta y su historia climática.
Los científicos destacan que este hallazgo también abre nuevas posibilidades para futuras misiones espaciales, como las previstas por agencias internacionales, que buscarán mapear con mayor precisión la superficie venusiana y sus estructuras ocultas.
El descubrimiento confirma que Venus aún guarda secretos bajo su superficie y refuerza el interés científico por uno de los planetas más enigmáticos del sistema solar.

