Autoridades de Estados Unidos alertaron sobre el presunto desarrollo por parte de Rusia de un arma nuclear con capacidad para destruir o inutilizar cientos de satélites en órbita mediante una sola detonación.
Según informes difundidos en Washington, el sistema estaría diseñado para generar un pulso electromagnético y una nube de radiación que afectaría gravemente las infraestructuras espaciales, impactando comunicaciones, navegación y sistemas de seguridad a nivel global.
De confirmarse, este tipo de armamento representaría una amenaza significativa para la estabilidad tecnológica mundial, dado que gran parte de los servicios civiles y militares dependen de redes satelitales.
Desde el gobierno estadounidense se ha expresado preocupación por el potencial uso de esta tecnología, advirtiendo que podría desencadenar una nueva carrera armamentista en el espacio.
Por su parte, Moscú no ha confirmado oficialmente el desarrollo de este sistema, aunque ha reiterado en otras ocasiones su postura sobre la militarización del espacio.
Expertos señalan que un ataque de este tipo no solo afectaría a un país específico, sino que tendría consecuencias globales, generando una gran cantidad de desechos espaciales y comprometiendo el funcionamiento de satélites de múltiples naciones.
La advertencia eleva la tensión internacional y reabre el debate sobre el uso militar del espacio en un contexto de creciente rivalidad entre potencias.

