Especialistas en salud pública advirtieron que el consumo de alcohol está directamente relacionado con más de 60 enfermedades físicas y mentales, convirtiéndose en uno de los principales factores de riesgo prevenibles para millones de personas en el mundo.
De acuerdo con expertos citados por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), el alcohol no solo afecta al hígado, sino que también incrementa significativamente el riesgo de padecer cáncer, enfermedades cardiovasculares, trastornos neurológicos, problemas digestivos y alteraciones psiquiátricas.
Entre las enfermedades más asociadas al consumo excesivo figuran la cirrosis hepática, hipertensión arterial, pancreatitis, accidentes cerebrovasculares, depresión, ansiedad y distintos tipos de cáncer, especialmente de hígado, mama, colon y esófago.
Los médicos alertaron además que incluso consumos considerados “moderados” pueden aumentar riesgos de salud a largo plazo. En los últimos años, diversos estudios científicos han cuestionado la idea de que pequeñas cantidades de alcohol resulten beneficiosas para el organismo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que el alcohol provoca aproximadamente tres millones de muertes anuales en el planeta y está vinculado a más de 200 trastornos y lesiones.
Especialistas también señalaron que el consumo frecuente de bebidas alcohólicas puede deteriorar progresivamente el sistema inmunológico y afectar la capacidad cognitiva, especialmente en adolescentes y jóvenes.
Frente a este panorama, médicos y organismos internacionales recomiendan reducir el consumo de alcohol, fortalecer campañas de prevención y fomentar estilos de vida saludables para disminuir el impacto sanitario asociado a esta sustancia.

