El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el acuerdo alcanzado con Irán establece de manera explícita que la república islámica no podrá desarrollar ni adquirir armas nucleares. La declaración se produjo tras el anuncio del entendimiento preliminar que puso fin a las hostilidades recientes entre Washington, Teherán e Israel.
Según Trump, el pacto contempla mecanismos de supervisión y compromisos que buscan impedir cualquier avance iraní hacia la obtención de armamento nuclear. El mandatario sostuvo que el acuerdo representa un paso importante para la estabilidad de Oriente Medio y para la seguridad internacional.
Desde la Casa Blanca señalaron que uno de los puntos centrales de la negociación fue garantizar que el programa nuclear iraní permanezca exclusivamente bajo fines civiles y sujetos a controles internacionales. Asimismo, destacaron que la reducción de las tensiones en la región permitirá reforzar la seguridad de rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo.
Por su parte, las autoridades iraníes han defendido reiteradamente que su programa nuclear tiene fines pacíficos, aunque las potencias occidentales han mantenido durante años sus dudas sobre las verdaderas intenciones de Teherán.
El anuncio del acuerdo ha sido recibido con cautela por la comunidad internacional, que observa atentamente los detalles definitivos del pacto y los mecanismos que garantizarán su cumplimiento en los próximos años.

