Marinos de Anzoátegui se proclamó campeón de la Superliga Profesional de Baloncesto (SPB) 2026 tras imponerse a Guaiqueríes de Margarita en la serie final y sellar una histórica conquista que devuelve al conjunto oriental a la cima del baloncesto venezolano. El equipo cerró la final con un contundente dominio de la serie por 4-1 y alcanzó el campeonato número 12 de su historia.
La coronación pone fin a una espera de once años para una de las franquicias más emblemáticas del deporte venezolano. Desde el inicio de la temporada, Marinos mostró una notable regularidad que lo convirtió en uno de los principales candidatos al título, condición que ratificó durante la postemporada.
El camino hacia el campeonato no fue sencillo. En semifinales, el conjunto naval eliminó a los vigentes campeones, Gaiteros del Zulia, en una intensa serie que se resolvió en cinco encuentros. Esa clasificación le permitió disputar su primera final desde 2017, coincidiendo además con el aniversario número 50 de la institución.

En la gran final se reencontró con Guaiqueríes de Margarita, un histórico rival que había llegado al duelo decisivo tras eliminar a Cocodrilos de Caracas. La serie comenzó con tres victorias consecutivas de Marinos, que quedó a un paso de la barrida. Sin embargo, Guaiqueríes reaccionó en el cuarto partido y obligó a disputar un quinto encuentro.
Lejos de dejar escapar la oportunidad, Marinos respondió ante su afición en Puerto La Cruz y cerró la serie con una actuación sólida que desató la celebración de miles de seguidores. Tras el pitazo final, las calles de la ciudad se llenaron de aficionados que festejaron el regreso del equipo al trono del baloncesto venezolano.
El campeonato también tiene un valor histórico porque consolida a Marinos como una de las organizaciones más exitosas del país. La institución, conocida como «El Acorazado Oriental», suma ahora doce coronas nacionales y reafirma su condición de referente dentro de la SPB.
Con esta conquista, Marinos cierra una temporada memorable y vuelve a escribir una página dorada en la historia del deporte venezolano, recuperando el protagonismo que durante décadas lo convirtió en uno de los equipos más respetados y seguidos del baloncesto profesional.

