El gobierno de Cuba rechazó enérgicamente las recientes acusaciones formuladas por Estados Unidos contra el exmandatario cubano Raúl Castro y calificó las declaraciones de Washington como “un acto despreciable e infame de provocación política”.
La respuesta oficial fue emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX), luego de que autoridades estadounidenses vincularan nuevamente a Raúl Castro con presuntas actividades consideradas desestabilizadoras en la región y anunciaran nuevas restricciones políticas y financieras contra figuras del gobierno cubano.
“El gobierno de Estados Unidos recurre otra vez a la mentira y la manipulación como herramientas de agresión política contra Cuba”, expresó el canciller cubano Bruno Rodríguez a través de un comunicado difundido en redes sociales y medios estatales.
La administración estadounidense habría endurecido sus señalamientos en el marco de nuevas tensiones diplomáticas relacionadas con derechos humanos, cooperación internacional y presunta injerencia regional. Funcionarios norteamericanos sostienen que mantendrán presión política y sanciones contra sectores vinculados al gobierno cubano.
Por su parte, La Habana aseguró que las acusaciones forman parte de una estrategia destinada a incrementar la presión sobre la isla y afectar el proceso de recuperación económica cubana, golpeada por sanciones, escasez y dificultades energéticas.
Analistas internacionales consideran que el nuevo cruce diplomático refleja el deterioro de las relaciones bilaterales entre ambos países y podría generar nuevas fricciones políticas en la región latinoamericana durante las próximas semanas.

