Los gremios de transporte urbano de Lima y Callao anunciaron una paralización total del servicio para el martes 25 de agosto, en protesta por la ola de extorsiones, sicariato y ataques que afecta a conductores, empresarios y pasajeros.
La medida fue acordada por la Unión Gremial de Lima-Callao ante la falta de respuesta del Ejecutivo a las propuestas presentadas por el sector para enfrentar la inseguridad. Los dirigentes también cuestionaron que sus reiteradas solicitudes de reunión con la presidenta Keiko Fujimori no hayan recibido respuesta.
Los transportistas plantearon, entre otras medidas, fortalecer las unidades policiales y fiscales especializadas en extorsión y sicariato, controlar las comunicaciones desde los establecimientos penitenciarios y reforzar la seguridad en paraderos considerados críticos.
La paralización, sin embargo, podría quedar sin efecto si antes del 25 de agosto el Ejecutivo concede la audiencia solicitada e instala una mesa de trabajo con compromisos concretos y verificables.
Los dirigentes señalaron que la protesta responde al incremento de los ataques contra trabajadores del transporte y pasajeros. Entre los casos recientes recordaron el asesinato de un gerente de una empresa de transporte ocurrido el 6 de agosto en Los Olivos.
Los gremios pidieron comprensión a los usuarios y afirmaron que no buscan privilegios, sino condiciones mínimas de seguridad para desarrollar sus actividades.

