Sentir mareo o aturdimiento al levantarse de la cama o de una silla es relativamente frecuente. Una de las causas más conocidas es la hipotensión ortostática, una caída de la presión arterial que ocurre al pasar de estar sentado o acostado a ponerse de pie.
Sin embargo, no todos los mareos tienen relación con la presión arterial. También pueden estar vinculados con deshidratación, determinados medicamentos, anemia, problemas del oído interno, alteraciones del sistema nervioso o algunas enfermedades cardiovasculares.
¿QUÉ SIENTE LA PERSONA?
Además del mareo, pueden aparecer visión borrosa, debilidad, sensación de inestabilidad, náuseas, confusión o incluso desmayo. Generalmente, cuando se trata de hipotensión ortostática, los síntomas aparecen poco después de ponerse de pie y pueden desaparecer al sentarse o recostarse.
La deshidratación es otra causa frecuente, especialmente cuando existe pérdida de líquidos por sudoración, vómitos o diarrea. Algunos medicamentos también pueden favorecer estos episodios.
¿CUÁNDO DEBES PRESTAR ATENCIÓN?
Si los mareos se repiten con frecuencia, provocan caídas, desmayos o alteraciones importantes de la visión, es recomendable consultar a un profesional de salud para determinar la causa.
También requiere especial atención cuando el mareo aparece acompañado de dolor en el pecho, dificultad para respirar, confusión intensa, pérdida del conocimiento o debilidad marcada, porque puede ser señal de un problema que necesita atención médica inmediata.
¿QUÉ HACER?
Una medida sencilla es levantarse lentamente: primero sentarse en el borde de la cama durante un momento y después ponerse de pie. Mantener una adecuada hidratación también puede ayudar, aunque aumentar deliberadamente el consumo de sal no debe hacerse sin orientación médica.
Si el problema aparece repetidamente, no conviene asumir que se trata simplemente de «baja tensión». Identificar la causa es importante para evitar caídas y descartar problemas de salud que requieran tratamiento.

