Un médico legista es investigado como presunto cabecilla de una organización criminal que habría utilizado certificados de defunción falsos para “resucitar” legalmente a personas fallecidas, afiliarlas a sistemas previsionales y posteriormente volver a certificar sus muertes para cobrar seguros millonarios.
La investigación, a cargo de la Fiscalía Penal Corporativa de San Isidro, señala al médico legista Edgar Eduardo Poma Condori como uno de los principales implicados. Según el expediente difundido recientemente, la organización habría defraudado aproximadamente 22 millones de soles mediante seguros de vida, fondos previsionales y reembolsos de gastos funerarios.
El mecanismo consistía en utilizar identidades de personas que habían fallecido, pero cuya defunción no había sido registrada correctamente. Posteriormente, eran incorporadas nuevamente a sistemas previsionales, se realizaban aportes a sus cuentas y se contrataban seguros a sus nombres.
Una vez activadas las pólizas, los involucrados volvían a presentar certificados que acreditaban una supuesta segunda muerte. De esta manera, beneficiarios ficticios podían solicitar el pago de seguros y otros beneficios económicos.
Entre los casos investigados figura el de Lino Huamaní Hilares, cuya muerte fue certificada inicialmente en 2018. Dos años después, el mismo médico habría certificado nuevamente su fallecimiento, esta vez atribuyéndolo a neumonía por COVID-19. Sus supuestos beneficiarios terminaron cobrando dinero del seguro previsional.
La investigación también apunta a la participación de personas que habrían presentado documentación adulterada para acreditar falsos vínculos familiares con los fallecidos. Algunas funerarias y empresas aparecen igualmente relacionadas con las operaciones investigadas.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar el destino del dinero y establecer si la red utilizó este mecanismo para otros delitos. Los implicados afrontan un proceso judicial mientras continúa el rastreo de los movimientos financieros.

