Entre el 22 y el 26 de agosto de este año se estarán realizando los segundos Juegos Olímpicos de Robots Humanoides en la ciudad de Pekín. Allí contaremos con la presencia de países como:
- China, como anfitrión, con 641 equipos de los 666 participantes y con 1.975 robots atletas —si se pueden llamar así— de los 2.056 robots en total.
- Estados Unidos.
- Japón.
- Alemania.
- Brasil.
- Singapur.
- Malasia.
- Emiratos Árabes Unidos.
Las pruebas a realizarse tendrán como objetivo medir:
- Variables como equilibrio, velocidad y autonomía.
- Labores de rescate, tareas en fábricas, hospitales y labores del hogar.
Estos segundos Juegos Olímpicos de Humanoides son el reflejo de la nueva dimensión tecnológica de la administración del presidente Xi Jinping, quien ha definido a la robótica como:
“La joya de la corona de la manufactura avanzada”.
Entendemos que este crecimiento impresionante de las nuevas tecnologías con base en la I.A. tiene que ver con varios objetivos generales de la nueva política china en ciencia y desarrollo tecnológico, como:
- Superar a EE. UU. y otros países en el desarrollo de la robótica y la utilización de la IA, mediante una producción masiva y a muy bajos costos.
- Escribir las reglas del juego en el desarrollo de estas tecnologías con IA y crear el primer marco normativo internacional para la inteligencia encarnada (embodied intelligence).
Es decir, estos juegos son considerados como un gigantesco laboratorio para escribir el manual del usuario universal y así tener el control total y de patente de estas iniciativas.
- La creación de un banco de datos de pruebas reales, específicamente en dos variables fundamentales:
3.1. Precisión táctil de las manos.
3.2. Autonomía de decisiones.
- Mitigar la gran crisis demográfica. Según estudios, China enfrenta una crisis demográfica importante, ya que una parte considerable de su población es de edad avanzada y la fuerza laboral joven es escasa. En consecuencia, se plantea la sustitución de parte de la fuerza laboral joven con humanoides en fábricas automatizadas, labores de rescate peligrosas, cuidado de ancianos y servicios de hotelería.
Definitivamente, este proceso, en pleno desarrollo, cierto y real, nos plantea varias interrogantes fundamentales:
¿Será que, con este proceso tecnológico, la humanidad está redefiniendo su futuro o corre el peligro de desaparecer o pasar a un segundo plano?
Esto abre un debate ético posiblemente en varias direcciones:
- Riesgo de la deshumanización y pérdida de la empatía.
- Obsolescencia del esfuerzo humano.
- Ampliación de la brecha de desigualdad humana.
- El robot como espejo: pérdida de la conciencia, compasión y capacidad de sentir de la humanidad.
- El futuro de la humanidad basado en la simbiosis o la hibridación.
- Desarrollo e impulso de las nuevas doctrinas militares, especialmente de EE. UU., Rusia y China.
Estos juegos son reales pilotajes y laboratorios para poner en práctica los nuevos modelos de supercombatientes, así como perros robot.
- Debates legales en cuanto a la responsabilidad de los combatientes humanoides.
- Reducción del costo político en la guerra al usar humanoides en el campo de batalla y reducir el duelo psicológico con respecto a las bajas humanas.
CONCLUSIÓN
En conclusión, y desde la voluntad de poder y del superhombre de Nietzsche, según nuestra humilde opinión, esto de los robots es un síntoma psicológico de la sociedad actual, ya que, para el gran filósofo alemán, es la mayor y brutal expresión de la aplicación de la voluntad de poder.
El robot es el mayor orgullo narcisista del ser humano, jugando a ser Dios. Es el desencadenamiento de la degeneración del humano al dejarles a estos humanoides realizar prácticamente todas sus actividades. Esto lo hace perezoso, renunciando a la original y prístina lucha que, según el notable filósofo, es la energía vital de la humanidad.
Todo lo anterior es nuestra opinión.

