Una investigación de la Policía Nacional del Perú (PNP) permitió desarticular una organización criminal que utilizaba redes sociales para captar a escolares y someterlas a explotación sexual mediante engañosas ofertas de “ayuda económica” y supuestos trabajos de modelaje.
La estructura, denominada “Los enfermos del TikTok”, contactaba principalmente a adolescentes de entre 15 y 17 años mediante perfiles falsos en TikTok, WhatsApp y Telegram. Uno de los principales investigados sería Aldair Álvaro Huamaní Inga, de 20 años, conocido como “el Monstruo de las Redes”.
De acuerdo con las investigaciones, el sujeto utilizaba perfiles femeninos para ganarse la confianza de las menores y ofrecerles presuntos castings o ingresos rápidos. Posteriormente, las víctimas eran introducidas en circuitos de explotación sexual.
UTILIZABAN TELEGRAM Y WHATSAPP
La organización administraba grupos y canales donde se difundían fotografías e información personal de las adolescentes. Uno de los canales investigados en Telegram habría llegado a superar los 6.000 integrantes.
La Policía intervino un inmueble donde fueron encontradas dos adolescentes. También fueron detenidas otras personas presuntamente vinculadas con la operación y con el funcionamiento del establecimiento utilizado por la red.
Las investigaciones revelaron además que una adolescente de 16 años habría sido utilizada por los explotadores para captar a otras compañeras de colegio, lo que evidencia el mecanismo de presión y aprovechamiento de las propias redes de confianza de las víctimas.
Otra menor de 17 años fue localizada en San Juan de Lurigancho, después de haber sido reportada como desaparecida y contactada mediante un grupo denominado “Ayuda Económica Caletas 2026”.
Las adolescentes rescatadas quedaron bajo protección de las autoridades y reciben asistencia especializada mientras continúan las investigaciones.
El caso vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan los menores en redes sociales, particularmente cuando delincuentes utilizan promesas de dinero, empleo, modelaje o regalos para establecer contacto y aprovechar situaciones de vulnerabilidad.
La PNP y el Ministerio Público continúan las diligencias para determinar la dimensión de la organización y establecer si existen otras víctimas y operadores vinculados a esta red.

