La ofensiva militar del Gobierno colombiano contra las disidencias de las FARC en el departamento de Guaviare dejó 20 integrantes del Frente Carolina Ramírez muertos, según el balance actualizado divulgado por el presidente Abelardo de la Espriella.
La operación, denominada Azarías, fue ejecutada en la vereda Lagos del Dorado, municipio de Miraflores, contra una estructura vinculada al Estado Mayor Central, bajo el mando de Néstor Gregorio Vera, alias “Iván Mordisco”. El objetivo principal era el cabecilla del Frente Carolina Ramírez, conocido como “El Tigre” o “Pintado”.
En el primer balance, las autoridades habían informado de ocho guerrilleros muertos, tres capturados y dos menores de edad recuperados. Horas después, el Gobierno elevó la cifra a 20 muertos y cinco capturados, además de los dos menores rescatados.
De acuerdo con el Gobierno, “El Tigre” fue identificado mediante prueba dactiloscópica y estaría entre los muertos. Las autoridades también reportaron la incautación de armas y equipos utilizados por la estructura armada.
La ofensiva forma parte de una política de seguridad más agresiva impulsada por De la Espriella. Durante sus primeras semanas de gobierno se han realizado varias operaciones aéreas contra grupos armados en diferentes regiones del país, una estrategia que también ha generado cuestionamientos por sus consecuencias humanitarias, especialmente cuando existen menores de edad en los campamentos atacados.
El Gobierno sostiene que las operaciones buscan debilitar las capacidades militares, logísticas y financieras de las disidencias, así como recuperar el control de zonas utilizadas para actividades de narcotráfico y otras acciones criminales.

