Senadores de Fuerza Popular y Juntos por el Perú coinciden en evaluar el restablecimiento de esta modalidad en el país. La propuesta reabre el debate sobre la formación de los jóvenes, la seguridad ciudadana y la defensa nacional.
El posible retorno del servicio militar obligatorio volvió a instalarse en el escenario político peruano después de que los senadores Juan Carlos del Águila, de Fuerza Popular, e Iber Maraví, de Juntos por el Perú, expresaran su respaldo a evaluar la restitución de esta modalidad, reemplazada por el sistema voluntario en 1999.
Las declaraciones de ambos parlamentarios evidencian una coincidencia sobre la conveniencia de examinar la propuesta, pese a pertenecer a agrupaciones políticas con posiciones diferentes en numerosos asuntos nacionales.
El planteamiento surge en un contexto marcado por la inseguridad ciudadana y la búsqueda de alternativas para fortalecer la formación de los jóvenes y su participación en la defensa nacional.
FUJIMORISMO RESPALDA LA PROPUESTA
El senador Juan Carlos del Águila manifestó su disposición a debatir el restablecimiento del servicio militar obligatorio, al considerar que esta modalidad formó parte de la preparación de generaciones anteriores.
Durante una entrevista con Radio Exitosa, el parlamentario recordó su experiencia con la instrucción militar y señaló que la propuesta merece ser examinada por las autoridades correspondientes.
«Particularmente, yo estaría de acuerdo», declaró Del Águila, quien también defendió la necesidad de que el Congreso analice las iniciativas relacionadas con esta materia.
El legislador sostuvo que los planteamientos presentados desde el Poder Ejecutivo o la Cámara de Diputados deben pasar por las instancias parlamentarias correspondientes antes de adoptar una decisión definitiva.
JUNTOS POR EL PERÚ DESTACA LA FORMACIÓN MILITAR
Por su parte, el senador Iber Maraví, integrante de Juntos por el Perú, reconoció la utilidad de la preparación militar para desarrollar capacidades relacionadas con la defensa nacional.
El parlamentario señaló que los conocimientos adquiridos durante el período de instrucción pueden mantenerse incluso después de finalizar el servicio.
«Y es bien útil. Yo reconozco la utilidad», manifestó Maraví durante sus declaraciones a Radio Exitosa.
No obstante, también reconoció que cada Gobierno establece sus propias prioridades respecto a la formación militar y las políticas de defensa.
Aunque ambos legisladores coinciden en valorar esta preparación y examinar su eventual obligatoriedad, sus declaraciones no representan necesariamente una posición oficial y definitiva de sus respectivas agrupaciones políticas.
UNA PROPUESTA QUE VIENE DESDE 2024
La posibilidad de recuperar el servicio militar obligatorio no es nueva en el Congreso peruano.
En 2024, la entonces congresista María Acuña, de Alianza para el Progreso, presentó un proyecto de ley para restablecer esta modalidad, argumentando que la incorporación de jóvenes a las Fuerzas Armadas podría contribuir a alejarlos de organizaciones criminales.
Ese mismo año, autoridades municipales de Los Olivos plantearon una medida similar ante el incremento de la inseguridad ciudadana.
Posteriormente, en marzo de 2025, el Gobierno de Dina Boluarte anunció su intención de impulsar una iniciativa para recuperar el servicio militar y policial obligatorio como parte de las estrategias contra la delincuencia.
Entre los planteamientos figuraba facilitar la incorporación a la Policía Nacional de ciudadanos que hubieran cumplido su formación militar.
¿CÓMO FUNCIONA ACTUALMENTE?
En Perú, el servicio militar mantiene su carácter voluntario y está regulado por la Ley N.º 29248.
Los ciudadanos de entre 18 y 30 años pueden incorporarse al Ejército, la Marina de Guerra o la Fuerza Aérea.
Quienes participan reciben alimentación, vestimenta, asistencia médica, formación técnica y una asignación económica mensual, además de beneficios relacionados con sus posibilidades de desarrollo educativo y profesional.
Sin embargo, debe distinguirse el servicio militar voluntario de la inscripción en el Registro Militar, que sí es obligatoria para los ciudadanos peruanos al cumplir los 17 años.
UNA DECISIÓN QUE REQUIERE DEBATE
El eventual restablecimiento del servicio militar obligatorio demandaría analizar sus consecuencias económicas, educativas, sociales y jurídicas.
Entre los aspectos pendientes figuran la duración del servicio, las condiciones de incorporación, las posibles excepciones, el presupuesto necesario y las garantías para proteger los derechos de los jóvenes.
También deberá examinarse si una medida de esta naturaleza contribuiría efectivamente a reducir la delincuencia, objetivo mencionado en propuestas legislativas anteriores.
Por ahora, las declaraciones de ambos senadores representan posiciones favorables a examinar el retorno de esta modalidad, pero no significan que el servicio militar obligatorio haya sido aprobado ni restablecido en Perú.

