Seis adolescentes del Liceo Naval Almirante Guise, investigados por la presunta agresión sexual contra un compañero de 16 años dentro de un bus escolar, cumplen una medida de internamiento preventivo de cuatro meses en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido como Maranguita.
Los menores permanecerán inicialmente alrededor de 50 días en el pabellón de Inducción y Diagnóstico, denominado “Bienvenida”, donde convivirán con otros adolescentes recién ingresados. Durante esta etapa serán sometidos a evaluaciones psicológicas, sociales y educativas, además de entrevistas destinadas a elaborar un informe psicosocial que será remitido al juzgado.
Posteriormente, pasarán al programa de reinserción social juvenil. De acuerdo con Christian Solano, exdirector de Maranguita, el tratamiento contempla una intervención psicoeducativa especializada, debido a que la investigación está relacionada con una presunta infracción contra la libertad sexual. Participarán profesionales de psicología, trabajo social y educación.
Los adolescentes también continuarán sus estudios dentro del centro juvenil. Según la información difundida, las clases en el Centro de Educación Básica Alternativa (CEBA) comenzarían aproximadamente una semana después de su ingreso.
TAMBIÉN SE TRABAJARÁ CON LAS FAMILIAS
El proceso de reinserción contempla la participación de los padres, quienes deberán acudir a una escuela para padres como parte del tratamiento.
Solano explicó que el manejo de los adolescentes corresponde al Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej) y que no debe existir ningún trato privilegiado por su condición social, procedencia o cualquier otra circunstancia.
La medida judicial fue dictada luego de que el Ministerio Público solicitara el internamiento preventivo mientras continúan las investigaciones. El Poder Judicial también estableció medidas de protección para el adolescente agraviado, entre ellas impedir cualquier contacto de los investigados con él y disponer terapias psicológicas.
El caso ocurrió el 15 de septiembre, cuando un grupo de escolares regresaba de participar en un torneo de fútbol. Diez adolescentes fueron inicialmente intervenidos; seis quedaron sujetos al internamiento preventivo y otros cuatro fueron liberados. La investigación fiscal continúa para determinar las responsabilidades individuales.

