El papa León XIV firmó su primera encíclica desde el inicio de su pontificado, un documento centrado en la defensa de la dignidad humana frente al avance acelerado de la Inteligencia Artificial y las nuevas tecnologías digitales.
La encíclica, titulada Humana Dignitas in Aetate Technologica (“La dignidad humana en la era tecnológica”), fue presentada este lunes en el Vaticano y aborda los riesgos éticos, sociales y espirituales derivados del uso indiscriminado de sistemas de inteligencia artificial en ámbitos como el trabajo, la educación, la política y la vida cotidiana.
Durante la presentación oficial, el pontífice advirtió que la tecnología “no puede sustituir la conciencia moral ni reducir al ser humano a un simple dato o algoritmo”. Además, sostuvo que la IA debe desarrollarse bajo principios éticos que respeten la libertad, la privacidad y la centralidad de la persona.
El documento también expresa preocupación por el impacto de la automatización en el empleo y por el uso de inteligencia artificial en conflictos armados, vigilancia masiva y manipulación informativa. En uno de sus apartados más contundentes, el Papa señala que “una humanidad gobernada únicamente por cálculos pierde el sentido de la compasión y la responsabilidad”.
La Santa Sede destacó que la encíclica busca abrir un diálogo global entre gobiernos, empresas tecnológicas, universidades y organizaciones religiosas para establecer límites éticos en el desarrollo de la IA. El Vaticano ya había mostrado preocupación por este tema durante el pontificado de Francisco, pero esta es la primera vez que se convierte en el eje central de una encíclica papal.
Analistas consideran que el texto marca una posición histórica de la Iglesia Católica frente a uno de los debates más trascendentales del siglo XXI. El documento insiste en que el progreso tecnológico debe estar subordinado al bienestar humano y no al beneficio económico o al control social.

