El precio del barril de petróleo Brent, referencia para Europa, descendió este miércoles por debajo de los 76 dólares y alcanzó su nivel más bajo desde finales de febrero, antes del estallido del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Durante la jornada, el crudo llegó a cotizar en torno a los 75,5 dólares por barril, profundizando la tendencia bajista observada en las últimas semanas.
La caída se produce en un contexto de menor preocupación por posibles interrupciones del suministro mundial de petróleo, especialmente tras la reactivación gradual del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
Los mercados también han reaccionado positivamente a los avances diplomáticos entre Washington y Teherán, así como a las señales de una mayor disponibilidad de crudo en el mercado internacional. Analistas consideran que el retroceso de las tensiones geopolíticas ha reducido la denominada “prima de riesgo” que impulsó los precios durante los meses más intensos del conflicto.
Además del Brent, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) también registró descensos y llegó a negociarse por debajo de los 72 dólares por barril. La recuperación de los flujos de exportación desde Oriente Medio y la expectativa de una oferta más abundante han contribuido a la corrección de los precios.
Expertos del sector energético señalan que, pese a la fuerte caída reciente, el mercado seguirá atento a la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, así como a la estabilidad del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial.
La reducción del precio del crudo ha sido bien recibida por los mercados financieros internacionales, ya que podría aliviar las presiones inflacionarias y reducir los costos energéticos para empresas y consumidores.

