La investigación por el asesinato de la periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash Susy Aponte Polo, conocida como ‘China’ Polo, apunta ahora a determinar quién habría organizado y financiado el ataque ocurrido el 19 de septiembre en Caraz.
El Ministerio Público investiga el caso como presunto sicariato. El Poder Judicial dictó 15 días de detención preliminar para Luis Iván Obispo Díaz y Ronald José Toro Ardila, mientras continúan las diligencias para establecer la participación de cada uno. La detención preliminar no implica que hayan sido declarados culpables.
EL ARMA HABRÍA SIDO UTILIZADA EN OTROS CRÍMENES
Una de las principales evidencias es una pistola Glock calibre 9 x 19 mm encontrada en poder de Obispo Díaz. El arma había sido reportada como robada en Lima en 2023.
Una pericia balística de la Policía habría establecido que esa misma pistola fue utilizada en otros cinco hechos delictivos, entre ellos homicidios y ataques con armas de fuego registrados en Surco, Cañete, Chorrillos, San Borja y Los Olivos.
La Fiscalía deberá determinar quién tuvo el arma durante ese período y cómo terminó en Áncash.
CUATRO PERSONAS HABRÍAN LLEGADO A CARAZ
Según la investigación fiscal, Obispo Díaz habría llegado a Caraz acompañado por otras tres personas, dos hombres y una mujer. El grupo se habría hospedado durante varios días en un hostal de la ciudad y habría evitado incluso el ingreso del personal de limpieza.
Una de las personas se habría registrado utilizando el nombre falso de Valeria Torres y un documento que no existiría. Las cámaras del establecimiento son analizadas para reconstruir los movimientos del grupo antes del asesinato.
LA RUTA DESDE LIMA
Las investigaciones también apuntan a que el ataque habría sido planificado desde Lima. Información presentada durante la audiencia de detención preliminar señala que los investigados habrían seguido una ruta hacia el norte antes de llegar a Caraz.
La Fiscalía busca establecer quién coordinó el desplazamiento, quién proporcionó los recursos y, especialmente, quién habría financiado el crimen.
LAS CÁMARAS PUEDEN SER CLAVE
Los videos de seguridad podrían permitir reconstruir los desplazamientos de los investigados durante los días anteriores al asesinato y determinar con quiénes tuvieron contacto.
También serán contrastados con los testimonios de los heridos y otros testigos del ataque, así como con las pericias realizadas al arma y a los casquillos encontrados en la escena.
¿QUIÉN DIO LA ORDEN?
La captura del presunto autor material constituye solamente una parte de la investigación. La Fiscalía intenta determinar si existió una estructura detrás del ataque y quién habría ordenado y pagado por el asesinato.
Aponte Polo había denunciado públicamente haber recibido amenazas de muerte antes de ser asesinada. Sin embargo, hasta ahora no se ha establecido públicamente que esas amenazas estén vinculadas con el crimen ni se ha identificado al autor intelectual.
La investigación continúa y será la evidencia recopilada por el Ministerio Público la que determine las responsabilidades individuales.

