La guerra entre Estados Unidos e Irán, el conflicto en Ucrania y los riesgos asociados a la inteligencia artificial concentran este miércoles la atención durante el segundo día del debate de alto nivel de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, que se desarrolla en Nueva York.
Uno de los momentos centrales será la intervención del presidente iraní, Masud Pezeshkian, quien hablará ante la Asamblea General por primera vez desde el inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel. Su discurso se producirá un día después de que Donald Trump amenazara con intensificar las acciones contra Teherán si no se alcanza un acuerdo.
La situación en torno al estrecho de Ormuz también genera preocupación internacional debido a sus repercusiones sobre el transporte de energía y los precios del petróleo. Al mismo tiempo, Washington y Teherán han mantenido contactos diplomáticos al margen de la Asamblea, aunque todavía no existe un acuerdo para poner fin al conflicto.
UCRANIA TAMBIÉN EN EL CENTRO DEL DEBATE
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, tiene previsto intervenir ante la Asamblea General y participar en reuniones diplomáticas destinadas a buscar una salida al conflicto con Rusia.
El Consejo de Seguridad también aborda este miércoles la guerra, mientras Estados Unidos mantiene conversaciones con distintos gobiernos para intentar reactivar las negociaciones de paz.
LA IA LLEGA AL CONSEJO DE SEGURIDAD
La inteligencia artificial ocupará igualmente un espacio destacado. Sam Altman, de OpenAI; Dario Amodei, de Anthropic; y Clement Delangue, de Hugging Face, expondrán ante el Consejo de Seguridad sobre los riesgos y desafíos derivados del desarrollo acelerado de esta tecnología.
El debate ocurre después de que varios gobiernos y expertos hayan planteado la necesidad de establecer mecanismos internacionales de gobernanza de la IA. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha identificado previamente los riesgos asociados a una IA descontrolada como una de las principales amenazas globales.
La jornada también contempla intervenciones de numerosos jefes de Estado y Gobierno, entre ellos los de Argentina, Ecuador, España y Reino Unido, además de reuniones bilaterales destinadas a abordar los principales conflictos y desafíos internacionales.

