Un estudio científico reciente plantea que el consumo de zumo de arándano podría aumentar la eficacia de la fosfomicina, uno de los antibióticos más utilizados para tratar la cistitis, una infección urinaria frecuente.
La investigación, desarrollada por científicos del Instituto Nacional de Investigación Científica de Montreal y publicada este 5 de mayo, indica que el zumo de arándano logró potenciar la acción del fármaco en el 72% de las cepas analizadas de Escherichia coli, principal responsable de este tipo de infecciones.
Según los investigadores, ciertos compuestos presentes en el arándano inducen a las bacterias a aumentar la absorción de nutrientes, lo que facilita también la entrada del antibiótico en su interior, mejorando su efectividad.
Además, el estudio sugiere que esta combinación podría reducir la aparición de resistencia bacteriana, uno de los mayores desafíos actuales en el tratamiento de infecciones.
No obstante, los autores advierten que los resultados son preliminares, ya que las pruebas se realizaron en laboratorio y aún no se ha demostrado que el mismo efecto ocurra en el organismo humano tras el consumo del zumo.
La cistitis afecta a millones de personas cada año, especialmente a mujeres, y la búsqueda de alternativas que refuercen los tratamientos existentes es clave frente al aumento de bacterias resistentes a los antibióticos.

