La presidenta de Perú presentó una propuesta para recuperar la autoridad de los docentes, establecer sanciones por faltas graves y fortalecer la convivencia en los colegios. Las medidas contemplan el retorno de las calificaciones de conducta y posibles expulsiones de estudiantes.
La presidenta de la República, Keiko Fujimori, presentó el lunes 12 de octubre los nuevos Lineamientos para la Gestión de la Disciplina Escolar, una propuesta gubernamental destinada a fortalecer el orden, recuperar la autoridad de los profesores y establecer mecanismos de prevención y sanción frente a comportamientos que afectan la convivencia en las instituciones educativas.
La presentación se realizó en la Institución Educativa Felipe Santiago Estenos, ubicada en el distrito limeño de Chaclacayo, con la participación del ministro de Educación, José Antonio Chang; el director del plantel, Edwin Carhuancho; representantes del sector educativo, docentes y estudiantes.
La mandataria sostuvo que la creciente preocupación por los episodios de violencia, acoso escolar y agresiones contra integrantes de la comunidad educativa exige establecer reglas claras y procedimientos transparentes.
Según explicó, la iniciativa busca que las instituciones educativas recuperen su capacidad de respuesta frente a las faltas disciplinarias, sin abandonar el respeto a los derechos de niños y adolescentes.
REGRESAN LAS NOTAS DE CONDUCTA
Uno de los principales cambios anunciados es la restitución de las calificaciones de conducta mediante una escala de cero a veinte puntos. Las notas inferiores a once serán consideradas desaprobatorias.
La presidenta explicó que los profesores podrán nuevamente evaluar el comportamiento de sus alumnos, orientar su conducta y aplicar medidas correctivas.
Por su parte, los directores asumirán la responsabilidad de imponer sanciones disciplinarias y comunicar las decisiones a las familias.
FALTAS LEVES, GRAVES Y MUY GRAVES
El ministro José Antonio Chang detalló que las infracciones escolares estarán clasificadas en tres niveles, según su gravedad.
Entre las faltas graves figuran las tardanzas injustificadas reiteradas, el uso indebido de teléfonos celulares, las agresiones físicas leves, las agresiones psicológicas y la posesión o consumo de sustancias prohibidas.
Las faltas muy graves comprenderán el acoso escolar, la violencia sexual, la discriminación, la extorsión, el robo, el uso de armas y la posesión de materiales explosivos, entre otras conductas.
Las sanciones podrán incluir amonestaciones, reparación de daños, restricciones temporales, suspensiones, matrícula condicional y separación definitiva del centro educativo.
En caso de expulsión, las familias tendrán derecho a solicitar una reconsideración dentro de los tres días hábiles siguientes.
NUEVAS EXIGENCIAS SOBRE PRESENTACIÓN PERSONAL
La propuesta también incorpora normas relacionadas con el aseo, la higiene y la presentación de los estudiantes.
Entre las disposiciones anunciadas para los colegios públicos figuran restricciones al maquillaje, las uñas pintadas, el cabello teñido y determinados estilos de corte de cabello.
También se establecerán criterios sobre la longitud de las faldas escolares.
Las instituciones privadas conservarán autonomía para determinar sus propias reglas de presentación personal, aunque estarán comprendidas en las disposiciones generales sobre convivencia y disciplina.
El Gobierno considera que estas exigencias contribuyen a fomentar hábitos de responsabilidad, respeto y cumplimiento de normas.
GARANTIZARÁN LA CONTINUIDAD EDUCATIVA
Los lineamientos contemplan mecanismos destinados a evitar que las sanciones más severas interrumpan definitivamente la formación de los estudiantes.
Para ello, se proponen escuelas de reingreso, aulas digitales, centros educativos disciplinarios y programas de segunda oportunidad.
Estas alternativas incluirán acompañamiento psicológico y acciones orientadas a facilitar la reincorporación de los escolares.
Asimismo, el Ejecutivo plantea crear una Unidad de Protección de la Comunidad Educativa, encargada de coordinar las políticas de seguridad y convivencia escolar.
La propuesta también contempla la derogación del sistema SíseVe, utilizado actualmente para registrar y atender denuncias de violencia en los colegios.
MEDIDAS GENERAN DEBATE
El anuncio ha provocado cuestionamientos entre especialistas del sector educativo.
La exviceministra de Gestión Pedagógica Ana Andrade Pacora manifestó su desacuerdo con las restricciones sobre la apariencia de los estudiantes, al considerar que pueden resultar discriminatorias y desviar la atención de problemas relacionados con la formación integral y la convivencia.
La discusión adquiere relevancia debido a los niveles de violencia escolar registrados en el país. Entre enero y agosto de 2026, el Ministerio de Educación contabilizó 11.805 casos de violencia en instituciones educativas.
Aunque el Gobierno defiende la necesidad de recuperar la autoridad docente, especialistas advierten que la disciplina debe acompañarse de educación emocional, prevención de la violencia y protección de los derechos estudiantiles.
Los lineamientos anunciados constituyen todavía una propuesta pendiente de aprobación oficial. Una vez aprobados, los colegios dispondrán de 30 días para adecuar sus documentos internos a las nuevas disposiciones.

