Aunque el invierno ya comenzó en el calendario, Lima viene registrando temperaturas más propias del verano. El pasado 13 de julio, las estaciones meteorológicas del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) reportaron hasta 28,5 °C en La Molina, 28 °C en Jesús María y 27,3 °C en el Callao, cifras inusuales para esta época del año y que rompieron récords históricos para un mes de julio.
Especialistas del Senamhi explican que la principal causa de este fenómeno es el Niño Costero, que mantiene la temperatura del mar entre 5 y 6 °C por encima de lo normal frente al litoral peruano. A ello se suma el debilitamiento del Anticiclón del Pacífico Sur, un sistema atmosférico que normalmente favorece el ingreso de aire frío hacia la costa. Al perder intensidad, disminuye la sensación de frío y aumenta la presencia de días soleados y cálidos.
Los expertos indican que el océano más cálido transfiere mayor cantidad de calor a la atmósfera, elevando tanto las temperaturas diurnas como las nocturnas. Como consecuencia, Lima ha experimentado decenas de noches consecutivas con temperaturas superiores a lo habitual, mientras que la humedad continúa siendo elevada, generando una sensación térmica aún mayor.
De acuerdo con las proyecciones oficiales del Senamhi y del ENFEN, este escenario no cambiará en el corto plazo. El Niño Costero podría mantenerse hasta el verano de 2027, por lo que se espera que el invierno continúe siendo más cálido de lo normal y que las altas temperaturas se prolonguen durante los próximos meses.
Ante esta situación, las autoridades recomiendan a la población mantenerse hidratada, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor radiación y seguir los pronósticos oficiales del Senamhi, especialmente en un contexto de variabilidad climática que continúa modificando las condiciones habituales del invierno en la costa peruana.

