Los dos terremotos registrados en el norte de Venezuela, de magnitudes 7,2 y 7,5, han dejado un balance provisional de 164 fallecidos y 971 heridos, según el último reporte de las autoridades, mientras los equipos de rescate continúan trabajando entre los escombros.
El epicentro se localizó en la región costera del centro-norte del país, con fuerte impacto en La Guaira y Caracas, donde se han reportado colapsos estructurales en edificios residenciales, oficinas y centros públicos. Varias zonas permanecen sin suministro eléctrico y con interrupciones en las comunicaciones.
Impacto en Caracas
En la capital, los temblores provocaron evacuaciones masivas y daños en infraestructuras antiguas y de mediana resistencia. Algunos hospitales operan bajo presión, con áreas de emergencia saturadas por la llegada de heridos. Las autoridades han recomendado a la población evitar estructuras dañadas ante el riesgo de réplicas.
Origen del fenómeno
Especialistas explican que el evento está asociado a la actividad de la falla de Boconó, uno de los sistemas sísmicos más activos del país, donde el movimiento de placas tectónicas en el Caribe y Sudamérica genera acumulación de energía liberada en forma de terremotos.
El hecho de que se hayan producido dos sismos de gran magnitud en un corto intervalo incrementó el nivel de destrucción, al afectar estructuras ya debilitadas por el primer movimiento.
Evolución en las próximas horas
Las autoridades prevén que en las próximas 48 a 72 horas:
- Aumenten las cifras de víctimas conforme avancen los rescates
- Continúen las réplicas sísmicas, aunque de menor intensidad
- Se amplíen las zonas de desastre y refugios temporales
- Se intensifique la llegada de ayuda internacional
El gobierno ha declarado estado de emergencia nacional y ha activado protocolos de protección civil, mientras equipos de rescate nacionales e internacionales trabajan en la localización de posibles supervivientes bajo los escombros.
La situación sigue siendo crítica y en evolución.

