La situación política de Venezuela volvió a ocupar la atención internacional este 25 de febrero de 2026, tras la aparición del ex preso político Enrique Márquez en el discurso del Estado de la Unión del presidente estadounidense Donald Trump.
Márquez, dirigente opositor, fue detenido durante el proceso electoral de 2024 y permaneció recluido durante varios meses. Su liberación se produjo en el contexto de los recientes cambios políticos en el país, luego de la captura de Nicolás Maduro a inicios de enero, hecho que marcó un punto de inflexión en la crisis institucional venezolana.
El gesto político de Washington ha sido interpretado como una señal de respaldo al proceso de transición, mientras persisten cuestionamientos sobre la situación interna y el alcance real de las reformas.
En paralelo, la implementación de la reciente Ley de Amnistía continúa generando controversia. Según cifras oficiales, más de 2.000 personas han sido beneficiadas, aunque organizaciones independientes reportan números significativamente menores y denuncian retrasos en los procesos judiciales.
Diversos sectores de la oposición y organismos de derechos humanos advierten que aún permanecen detenidas más de 600 personas consideradas presos políticos, lo que mantiene el debate sobre la transparencia y efectividad de la medida.
Estos acontecimientos se desarrollan en medio de un escenario político excepcional, con un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez y bajo presión internacional para avanzar hacia una normalización democrática.

