El Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia autorizó la participación de las Fuerzas Armadas para apoyar operaciones de control y desbloqueo de carreteras en medio de la creciente crisis provocada por protestas y cierres de vías en distintas regiones del país.
La medida fue aprobada luego de varios días de tensión social, desabastecimiento y paralización parcial de actividades económicas debido a los bloqueos impulsados por sectores afines al expresidente Evo Morales y organizaciones sociales.
Bloqueos afectan transporte y abastecimiento
Las protestas mantienen interrumpidas importantes rutas nacionales, especialmente en Cochabamba, Santa Cruz y La Paz, generando problemas en el transporte de alimentos, combustibles y productos esenciales.
Empresarios y transportistas alertaron sobre pérdidas económicas millonarias y dificultades crecientes para el abastecimiento en varias ciudades bolivianas.
Gobierno busca recuperar control
El Ejecutivo boliviano sostuvo que la participación militar tendrá carácter de apoyo logístico y resguardo estratégico para garantizar el libre tránsito y evitar mayores afectaciones a la población.
Las autoridades señalaron además que la Policía se encuentra sobrepasada en algunos puntos debido a la magnitud de las movilizaciones.
Crece tensión política
La crisis ocurre en medio de fuertes disputas internas dentro del oficialismo y crecientes enfrentamientos políticos entre sectores vinculados al presidente Luis Arce y seguidores de Evo Morales.
Analistas consideran que el conflicto refleja la profunda fractura política que atraviesa actualmente el movimiento oficialista boliviano.
Organismos piden evitar violencia
Diversos sectores sociales y organismos de derechos humanos expresaron preocupación por una posible escalada de violencia tras la autorización del despliegue militar.
También solicitaron priorizar el diálogo político para evitar enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Economía bajo presión
Los bloqueos vienen afectando exportaciones, comercio interno y cadenas de suministro en Bolivia, mientras sectores empresariales advierten que la crisis podría impactar seriamente el crecimiento económico del país.
Productores agrícolas y comerciantes reportan dificultades para movilizar mercancías hacia mercados nacionales e internacionales.
Escenario incierto
Mientras continúan las protestas y bloqueos, el gobierno boliviano enfrenta presión para alcanzar acuerdos políticos que permitan reducir la conflictividad social.
La situación mantiene en alerta a distintos sectores ante el riesgo de una mayor radicalización de las movilizaciones en los próximos días.

