La crisis política y social que atraviesa Bolivia comenzó a generar severas consecuencias económicas en la frontera sur del Perú. Comerciantes de la ciudad de Desaguadero denunciaron que las ventas se han reducido hasta en un 80 % debido a los bloqueos de carreteras y restricciones de tránsito en territorio boliviano.
Los empresarios y vendedores indicaron que el flujo de turistas y compradores bolivianos disminuyó drásticamente en las últimas semanas, afectando principalmente a negocios de ropa, alimentos, hospedajes y restaurantes. La situación preocupa a cientos de familias que dependen del comercio fronterizo para subsistir.
Transportistas y operadores turísticos señalaron además que varios buses y vehículos de carga dejaron de circular con normalidad por temor a quedar varados en medio de las protestas y cierres de vías registrados en Bolivia. Esto provocó una fuerte caída en el movimiento comercial y turístico entre ambos países.
Los comerciantes de Desaguadero pidieron al Gobierno peruano reforzar las coordinaciones diplomáticas y adoptar medidas de apoyo económico para evitar mayores pérdidas. Muchos negocios aseguran que atraviesan una de las peores crisis económicas de los últimos años.
Mientras tanto, las autoridades locales mantienen vigilancia permanente en la zona fronteriza ante posibles efectos adicionales derivados de la tensión política en Bolivia.

