Un operativo fiscal y policial permitió desarticular una presunta organización criminal en la que participaban tres policías en actividad, sindicados de facilitar robos agravados, extorsiones y lavado de activos en coordinación con delincuentes comunes.
Banda con policías implicados
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada, los agentes intervenidos formaban parte de una red que advertía a la banda sobre futuros operativos, borraba registros de cámaras de videovigilancia y ayudaba a encubrir el origen ilícito de bienes y dinero. Los policías, cuyas identidades fueron reveladas en los informes fiscales, habrían aprovechado su condición de funcionarios para filtrar información sensible, ofrecer protección durante delitos y gestionar favores dentro de la propia institución.
En paralelo, el Ministerio Público ha logrado que se dicte prisión preventiva contra tres efectivos involucrados en otra estructura delictiva dedicada al tráfico ilícito de drogas, a quienes se les atribuye haber utilizado vehículos y logística policial para trasladar cargamentos en distintas rutas. El Poder Judicial ordenó nueve meses de prisión preventiva para los agentes Hemer Pizarro Bazán, Raúl Fabián Gómez y Jairo Huamán Bautista, mientras se completan las diligencias de la investigación preparatoria.
Según las autoridades, estos casos evidencian la infiltración del crimen organizado en algunos sectores de la Policía Nacional y refuerzan la necesidad de controles internos más estrictos, así como de la depuración de malos elementos. Tanto la Fiscalía como la Inspectoría de la PNP mantienen abiertos procesos disciplinarios y penales que podrían derivar en la expulsión de los implicados y en acusaciones por delitos como organización criminal, cohecho, encubrimiento real y tráfico ilícito de drogas.


