A pocos días de las elecciones generales de 2026, miles de peruanos enfrentan colas interminables en las oficinas del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) para recoger su Documento Nacional de Identidad (DNI), indispensable para sufragar. En distritos como San Borja, Miraflores y el Cercado de Arequipa, las filas se extienden por varias cuadras, con esperas de hasta cinco horas bajo el sol abrasador, lo que ha derivado en gresca, reclamos y denuncias de desorganización generalizada.
La vorágine preelectoral explica el colapso: la alta demanda de DNI, tanto para trámites virtuales como presenciales, supera con creces la capacidad operativa de las sedes. Usuarios reportan confusión por la falta de señalización clara entre filas de recojo y nuevos trámites, lo que genera empujones y altercados; en San Borja, una gresca estalló entre ciudadanos exasperados. Además, procesos como la entrega virtual demoran hasta 20 días hábiles, obligando a acudentes masivos, mientras fallos temporales en certificados digitales —ya resueltos— agravaron el problema inicial.
Ciudadanos como Andrés Gutiérrez, un padre de familia de Arequipa, describió colas «interminables» en los exteriores del Reniec local, con venta ilegal de posiciones en fila por S/15 a S/30. Flor Cahuana, otra afectada, lamentó la falta de atención prioritaria para adultos mayores, embarazadas y niños, quienes sufren más el hacinamiento. Videos en redes sociales muestran aglomeraciones en Tacna y Lima, con personal de seguridad desbordado y usuarios gritando por más ventanillas.
Reniec ha habilitado agencias exclusivas para recojo virtual y extendido horarios en algunas sedes, pero el flujo no da abasto ante la proximidad de los comicios. La entidad insiste en que otros servicios operan con normalidad y recomienda: priorizar citas virtuales vía su portal web, llegar antes de las 6 a.m. y verificar estado de trámites en línea para evitar desplazamientos innecesarios. Sin embargo, el malestar persiste, con llamados a reforzar personal y sistemas digitales para prevenir mayores contratiempos electorales.

