Un estudio internacional reveló que el consumo de cannabis durante la adolescencia está asociado con un menor desarrollo de la memoria, la atención y la velocidad mental, afectando el progreso cognitivo en una etapa clave del crecimiento.
La investigación, realizada por científicos de Estados Unidos y Australia y publicada en la revista Neuropsychopharmacology, analizó a más de 11.000 jóvenes entre los 9 y los 17 años. Los resultados muestran que, aunque todos los adolescentes desarrollan sus capacidades con el tiempo, quienes consumen cannabis avanzan a un ritmo más lento en comparación con quienes no lo hacen.
Los especialistas identificaron que el compuesto psicoactivo THC podría ser uno de los factores que influye en este fenómeno, al interferir en procesos cerebrales vinculados al aprendizaje y la memoria.
Además, señalaron que la adolescencia es una etapa especialmente sensible, ya que el cerebro aún se encuentra en desarrollo, lo que lo hace más vulnerable a factores externos como el consumo de sustancias.
No obstante, los investigadores aclararon que los resultados muestran una asociación y no una relación causal directa, por lo que otros factores sociales o ambientales también podrían influir en el desarrollo cognitivo.
Ante estos hallazgos, los expertos recomiendan retrasar el inicio del consumo de cannabis como medida preventiva para proteger la salud cerebral en jóvenes.
El estudio refuerza la preocupación sobre el impacto del cannabis en etapas tempranas y abre el debate sobre su consumo en poblaciones vulnerables.

