Un estudio científico internacional ha demostrado que el análisis de muestras de saliva y heces puede convertirse en una herramienta eficaz para la detección temprana del cáncer de estómago, gracias a la identificación de firmas bacterianas específicas.
La investigación, liderada por el Hospital Renji de la Universidad Jiao Tong de Shanghái y publicada en la revista Cell Reports Medicine, identificó patrones microbianos distintivos en la boca y el intestino de pacientes con cáncer gástrico, lo que permitiría diagnosticar la enfermedad en fases iniciales.
Uno de los hallazgos clave es que ciertas bacterias presentes en la cavidad oral pueden migrar hacia el tracto digestivo, donde generan un entorno que favorece el desarrollo tumoral.
El estudio analizó más de 400 muestras y detectó 28 especies bacterianas con diferencias significativas, muchas de ellas comunes en la boca, pero presentes en mayor proporción en el intestino de pacientes con cáncer.
Además, los investigadores desarrollaron modelos de aprendizaje automático capaces de identificar la enfermedad con alta precisión a partir de estas firmas bacterianas, lo que abre la puerta a métodos de cribado no invasivos, más accesibles y de menor costo que la endoscopia tradicional.
Especialistas destacan que este avance podría transformar la detección del cáncer gástrico, una enfermedad que suele diagnosticarse en etapas avanzadas debido a la ausencia de síntomas tempranos claros.

